Apoyo integral a mujeres jóvenes, labor de las Religiosas de María Inmaculada


Copiamos a continuación el artículo que apareció en la página de la Arquidiocesis de México este
Martes, 20 de octubre de 2015, 14:00 horasVladimir Alcántara

Se atienden principalmente a mujeres originarias de provincia que se desempeñan en el servicio doméstico.

Las Religiosas de María Inmaculada son una congregación religiosa nacida en España el 11 de junio de 1876, que actualmente continúa la misión de la santa y fundadora de esta hermandad, santa Vicenta María, a través del trabajo con mujeres jóvenes, basado en la contemplación de Cristo en las personas necesitadas, en el deseo ardiente de llevar a cabo la voluntad de Dios y en el amor a la Virgen María. Sobre las labores que desempeña la congregación, nos habla la hermana Blanca Herrera, Superiora Provincial de esta comunidad religiosa en la Ciudad de México.
La religiosa explica que, a ejemplo de la santa Vicenta María, las Religiosas de María Inmaculada impulsan la promoción de mujeres jóvenes originarias de provincia, que estudian o trabajan en cualquier actividad digna, principalmente en el servicio doméstico. “Si una joven viene a la ciudad y busca el apoyo de esta casa provincial para encontrar trabajo, nosotras, a través de nuestro Centro Social, la colocamos en casa de alguna de las familias que ya conocemos, para que brinde ahí sus servicios”.
La hermana Blanca Herrera explica que el Centro Social de la casa provincial, dado que cuenta con una amplísima red de comunicación con familias e instituciones, establece contacto con los dueños del hogar al que la solicitante será asignada. “Muchas veces son las familias las que solicitan el servicio, vienen aquí y llenan un cuestionario donde exponen las necesidades que la empleada deberá cubrir, ya sea realizar el aseo, preparar comida, cuidar niños o atender ancianos. Así, de acuerdo con las necesidades de la familia, capacitamos a las jóvenes para que puedan cumplir bien con sus labores”.
Cuando una joven es colocada en una casa para que se encargue del servicio doméstico ‒señala la religiosa‒, se procura que se le dé un horario de trabajo flexible, a fin de que tenga la posibilidad de estudiar y superarse. “Aquí, en las instalaciones de la congregación, los domingos ofrecemos a las jóvenes alguna preparación a base de talleres, como los de belleza, corte y confección o guitarra; pero es importante que también reciban instrucción escolar, de manera que si, por ejemplo, se logra que cuenten con un horario laboral de 8:00 a 14:00 horas, después del trabajo vienen, comen y se van a la escuela; de esta manera aprovechan todo el día”.
Explica que la congregación cuenta con espacios de residencia para 90 jóvenes, mismos que en la actualidad están cubiertos por mujeres provenientes de algún estado de la República, de entre 14 y 25 años, quienes se enteran de los servicios que ofrecemos y, en lugar de irse a un departamento o a una casa de asistencia, eligen esta opción. “Aquí se les da las tres comidas del día y se les apoya con toda clase de servicios, como internet, televisión, sala de estudio o patio de deportes; hay algunas que sólo estudian, y otras que además de estudiar trabajan; en cualquier caso colaboran con aportaciones económicas que pueden cubrir de acuerdo con su capacidad”.
La hermana Blanca Herrera comenta que la congregación también cuenta con un Centro de Espiritualidad en el que se trabaja por medio de grupos de formación religiosa y humana, y donde se enseña valores a las jóvenes, quienes también participan en talleres que ofrecen psicólogas. “Lo que reciben es una formación integral, pues ese fue el objetivo de santa Vicenta María, quien fundó la congregación en Madrid al ver el padecimiento de muchas jóvenes pobres que en España se trasladaban de los pueblos a las ciudades. Al paso del tiempo nuestra congregación ha evolucionado, y ahora acogemos a toda joven, ya que por el sólo hecho de ser joven tienen necesidades”.
“En esta casa provincial tenemos siempre lista de espera, pero si hay alguien que requiere realmente de nuestra ayuda, procuramos hacerle un espacio, poniéndole una cama, asignándole un lugar en el que pueda estar, o en su defecto canalizándola a una de las instituciones con las que tenemos contacto, donde se le pueda acoger; en ningún caso dejamos a una joven en la calle”.
La hermana Blanca Herrera explica que la congregación se sostiene principalmente con la ayuda de instituciones de la iniciativa privada o benefactores, de manera que si alguien quiere hacer un donativo económico o en especie, se puede comunicar al teléfono 5598-4256, o acudir directamente a la casa provincial de las Religiosas de María Inmaculada, ubicada en Acordada Núm. 99, Col. San José Insurgentes, Del. Benito Juárez.

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