Formación para nuestras jóvenes

Algunas de las jóvenes que han venido este verano a capacitarse para trabajar han recibido un curso df un día de Encuadernación artesanal . La Lic Laura Mayagoitia impartió este taller como una aportación voluntaria a nuestra obra.

   
    
 

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Experiencia de voluntariado en la CDMX

Voluntariado

Hace dos años pasaba por una crisis existencial porque no tenía trabajo, me fuí a un ENJES a la ciudad de Querétaro, estando allá Dios me invitó a que dejará todo en sus manos, me decía “Yo tengo planes mucho mejor de los que tú tienes”, esas palabras me dejaron más tranquila y así regrese a ciudad Obregón, en ese tiempo asistía a misa a Catedral y así conocí a la hermana Ana María, cuando una mañana me acerque a ella para preguntarle si sabía de algún trabajo para mí, yo necesitaba cualquier tipo de trabajo, ya que las deudas no podían esperar más. La H. Ana María me invitó a su casa para hablar con la H. Silvia, así que al siguiente día me presente en la Residencia de la Joven Mujer de ciudad Obregón, hable con la hermana, le conté sobre mi necesidad de trabajar y le platiqué que tenía intenciones de irme a un voluntariado por un año en caso de no encontrar trabajo, por lo que la hermana me aconsejo arreglar primero mis asuntos aquí para irme sin ningún pendiente. También me regaló un folleto donde conocí por primera vez la persona de Santa Vicenta María, la cual me atrapo con la frase que estaba plasmada en la portada: “Piérdase todo, pero no se pierda a Dios”, frase que daba respuesta a lo que estaba viviendo yo en ese momento, además me cautivo la obra y apostolado principal de la congregación.

A los días, por obra de Nuestro Señor, conseguí trabajo como maestra en un Centro de Atención para Estudiantes con Discapacidad, que es el bachillerato de la educación especial, estaba muy contenta y agradecida por esa bendición. Días después la hermana Silvia me contó que se necesitaban voluntarias en la sierra de Puebla, sin embargo como yo ya estaba trabajando no pude asistir. De eso ya hace dos años. Este verano, antes de salir de vacaciones me acordé sobre los voluntariados, quería hacer algo con sentido, devolver un poco de las muchas bendiciones que he recibido en estos dos años, así que hablé por teléfono con la hermana Silvia, pensando que quizá no se acordaría de mí, ella con gusto me reconoció y me dio autorización para poder ir al voluntariado. Así pasaron los días durante más de una semana, hasta que me confirmó que en la ciudad de México se necesitaban voluntarias, en ese momento no tenía el depósito de mi mensualidad de la escuela, por momentos pensé que mi deseo de ir a un voluntariado no se haría realidad, yo quería partir para México el día lunes 18 de julio y llegar el día 19, pero fue posible hasta el día 20, llegando a la ciudad de México el día 21 en la mañana, ya que iba en autobús. Llegue a la Residencia alrededor de las 8 de la mañana, donde me recibió Vero Hernández, una joven que trabaja en la residencia, ella dio aviso a la hermana Clara, que momento después salió a darme la bienvenida y me acompaño al desayuno. Me explico las necesidades de la casa en ese momento, ya que un grupo de hermanas tenía que partir a la ciudad de Guadalajara, entre ellas la Hermana Bicky, a la cual iba a apoyar directamente. La hermana Clara me informó de manera resumida las actividades con las cuales iba a apoyar, que serían unas pláticas para unas jóvenes de la sierra de Puebla que tenían poco tiempo de haber llegado a la residencia, estas jóvenes son atendidas por la hermana Bicky, sin embargo como ella tendría que salir, esos días sería yo la encargada de impartirles unos cursos que atendieran necesidades humanas. Ya casi cuando terminaba de desayunar llego al comedor la hermana Bicky y la hermana Clara se despidió.

La hermana Bicky se presentó conmigo, ella es una mujer con mucha energía, incluso en su manera de hablar se le nota, al instante me confirmó lo que ya me había platicado la hermana Clara, que quería que le ayudará en las tardes con un grupo de chicas que acababan de llegar, me describió el panorama y el tipo de temas que debería abordar tomando en cuenta lo que se necesitaba en ese momento. Cuando yo decidí hacer el voluntariado, no sabía que tipo de actividades me pondrían a hacer, iba lista para lo que viniera, pero debo decir que la tarea que se me encomendó me encantó, me gusta mucho convivir y trabajar con personas, así que me entusiasmo mucho la encomienda. Después la hermana Bicky me dió un recorrido por la casa, que me dejó impresionada, muchos dormitorios, biblioteca, dos salas de computo, salones de estudio, salas de estar, una canchita de básquet, una sala para aprender estilismo, realmente todo lo que una persona necesita para desarrollarse integralmente. Se me indicó donde encontrar material didáctico y la hermana Bicky me prestó la computadora de su oficina para trabajar en ella. Después me presentaron a las jóvenes con las cuales iba a trabajar, todas muy amables me dieron la bienvenida. Después llegue al que sería mi dormitorio, donde tome un baño y me alisté para iniciar con la planeación de los cursos, no sin antes pasar a la capilla a encomendarme al Señor, ponerme en sus manos, le pedí al Espíritu Santo que Él guiará los cursos.

Hice un borrador con temas propuestos y se los mandé a la hermana Bicky, cuando ella dió autorización para desarrollar esos temas me puse a realizar una planeación y el material de trabajo, los temas desarrollados fueron los siguientes:

  • Tu Historia persona
  • Realización personal
  • Urbanidad e imagen personal
  • Técnicas de Estudio
  • Tecnologías de la Información y la comunicación
  • Comunicación asertiva
  • Santa Vicenta María
  • Proyecto de vida
  • Autoestima

A las 4.30 de esa tarde atendí por primera vez a las chicas, en el salón CONOCER, que es una sala de estudios, donde hay mucho material y un pizarrón. Les dí la bienvenida a las chicas, nos presentamos e iniciamos con las actividades. Ese día se presentaron 5, Mariela, Ceci, Ana Laura y Reina, todas ellas de Puebla (recién llegadas) y también estaba Paulina, que ya tiene tiempo viviendo en la casa. Todas muy trabajadoras y participativas, se mostraron cooperativas durante los días que transcurrieron los cursos, con algo de timidez algunas veces, pero siempre dispuestas a compartir sus trabajos y opiniones. Los cursos eran de 4.30 a 6.30, pero siempre nos extendíamos hasta una hora más, jamás con tedio, siempre estuvimos activas trabajando, por lo que al final tuvimos mucha evidencia, fuimos pegando los trabajos en el pizarrón, para el último día de trabajo ya no había campo para un trabajo más.

La hermana Bicky salió para Guadalajara el día viernes en la mañana y me presentó a la hermana Ángeles, para dirigirme con ella para cualquier pendiente, la hermana Ángeles, siempre muy amable y simpática, también con mucha energía, desde lejos sabía que veía por qué a su paso iba saludando a todos o haciendo bromas, su voz es inconfundible.

Cada día se atendió un tema, para su desarrollo se utilizó material didáctico y apoyo de las TIC´s, se utilizaron estrategias como juegos y puestas en escena. En las noches después de cenar avanzaba en la realización de material, otros días utilizaba las mañanas, o incluso después de comer. Tenía que organizar muy bien mi tiempo para terminar el material de los 9 días, y así también tener un poco de tiempo para visitar algunos lugares y saludar a algunos amigos que tengo en la ciudad. En la planeación también estaba designado un día de paseo, así que un día salimos a conocer más Coyoacán, esta vez fui con las chicas del curso, estuvimos alrededor de dos horas, nos tomamos fotos y comimos paletas de hielo, después regresamos a la casa para hacer el curso. El día viernes en la noche realizamos un convivio, comimos pizza y vimos una película, ese día nos acompañó Vero, Adelia y Yazmin, que es hermana de Ana Laura.

Un día se integró al grupo una joven del estado de Morelos, Yureidy, ella estaba en la residencia porque venía a la ciudad a un seminario de emprendedores, la habían designado de su preparatoria, otros días se integró al grupo Adelia, la cual tenía que salirse antes ya que le tocaba ayudar con la cena. Otra tarea que se me designó fue ayudar a Adelia a servir la comida, ya que no sabía cómo se organizaba ella me daba indicaciones sobre lo que debía hacer y fue ahí en la cocina donde me hice amiga de Adelia y también de Vero, que siempre iba a acompañarnos a comer, ahí se nos pasaban las dos horas que dura la comida platicando y conociéndonos, hasta que un día después de la comida nos fuimos a Coyoacán y solo tuvimos tiempo de subirnos al Touribus, ya que cuando el recorrido terminó era tiempo de regresar, aun así nos divertimos y conocimos mucho sobre la historia del lugar.

Durante mi estancia en la casa tuve la oportunidad de conocer a más chicas que viven ahí, algunas estudian y trabajan, otras solo estudian y otras solo trabajan, todas son de fuera y han venido a la ciudad a buscar mejores oportunidades. También conocí más detalladamente la obra de las RMI, su carisma, la historia de su fundadora, Santa Vicenta María, y como a pesar de tantos años las RMI siguen siendo fiel a la obra de su fundadora, adaptándose a las exigencias de la sociedad actual, pero siempre viendo por el bienestar de las jóvenes, no puedo más que decir que es una labor tan humana, con mucho sentido, me siento afortunada y agradecida con Dios por haber tenido esta oportunidad de convivir tan de cerca con estas jóvenes, de ser parte también de la Obra de Santa Vicenta María, dar mi granito de arena, compartir lo que sé.

Más que haber ido a dar, fuí a recibir, me quedo con un gran crecimiento personal, una gran experiencia de vida, humildad y entrega, me regreso a Obregón con algo de cada una; el ejemplo de valentía de cada chica, que salen de sus casas tan jovencitas, a buscar mejores oportunidades; la determinación de las universitarias, a las cuales veía cada noche cuando salía de la oficina de la hermana Bicky, todas con sus cuadernos, libros y computadoras estudiando en la madrugada; la alegría y humildad de todas las chicas brindando sonrisas y saludos, cuando me veían pasar por el pasillo; la fidelidad y entrega a su vocación de cada hermana; la cercanía con Nuestro Señor en la celebración de la eucarística y la oración.

Espero seguir siendo participe de la Obra de Santa Vicenta María, ayudar en lo que este en mis manos para la promoción de la joven mujer, ya sea aquí en Ciudad Obregón o fuera, toda la congregación y las jóvenes residentes están ahora en mis oraciones, pido a Dios que fortalezca cada día la Obra para que el beneficio llegue a muchas más jóvenes y seguir pregonando con felicidad las palabras con que Santa Vicenta María celebro gozosa su sí al Señor: “Las chicas han triunfado”.

Brianda Danirah Félix Mendoza

Cd. Obregón, Sonora, México.

Nuevos ingresos

Nuestra comunidad ya como el año pasado tuvo la iniciativa de invitar a las jóvenes de nuevo ingreso a participar de un momento de encuentro con la comunidad para conocer a las hermanas y que la comunidad las conociera. Fue un lindo momento de compartir. Este año son sólo 10 las nuevas residentes. Casi todas mexicanas, sólo una guatemalteca. Y muchas de ellas para estudiar filosofía. A las hermanas de comunidad nos habían repartido previamente los nombres de ellas para que nos comprometiéramos a rezar por la que nos tocara.  Como estábamos celebrando a la Virgen realizamos un sorteo  para ellas y se rifó una imagen de la Virgen. Terminamos con un video de la Santa.

  

INICIO DEL “ASPIRANTADO” (ETAPA PREVIA)

Hoy es un día muy especial para la Provincia porque 5 jóvenes valientes han dicho “sí” y han dado un paso importante: dejar sus lugares de origen y disponerse a vivir una experiencia de discernimiento y clarificación vocacional.

  • Lucero, de Zacatecas, aunque nos conoció en Monterrey;
  • Isabel: de Ciudad Obregón, Sonora,
  • Palmira de Nayarit, y que vive en la residencia de Brasilia
  • Blanca, de Oaxaca, que vive, también en la residencia de Brasilia
  • Ivania, de Jalisco, que estaba en la residencia de Otranto.

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Se congregaron en esta casa de Brasilia, Guadalajara y, juntas inician este camino de discernimiento, desde un acercamiento a la comunidad, a la vida de fe, y al acompañamiento personal y grupal.

El sábado por la tarde, 13 de agosto, tuvieron una pequeña tarde de retiro. Se dispusieron en silencio a entrar en contacto consigo mismas y dejarse “tocar” por la Palabra de Dios. Hoy, domingo 14 de agosto, se prepararon a la Eucaristía con una oración dirigida y acercándose al Sacramento de la Reconciliación.

La Eucaristía acompañó este precioso momento, pues la Palabra de Dios estaba escrita para ellas. La homilía del padre subrayó, ante todo, la valentía de estas jóvenes en un mundo que, indudablemente está en contra del evangelio. Las invitó a la coherencia, a la búsqueda  de la voluntad de Dios y a la fortaleza con “los ojos fijos en Jesús.”

En la Eucaristía estuvo presente nuestra superiora provincial H. Blanca Herrera, H. Laura Camacho, superiora de Otranto y algunas hermanas de esa comunidad. Al final de la celebración H. Blanca les puso una medalla de Santa Vicenta María, signo de esta etapa que inician.

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Estas jóvenes permanecerán el tiempo necesario acompañadas por esta comunidad de Brasilia, y llevando un seguimiento espiritual y humano por parte de las hermanas, Ada Mabel Mier e Indhira Reyes Yañez.

Pidamos por su perseverancia… que el Señor nos siga enviando vocaciones… sin duda estas jóvenes atraerán a otras. En esto confiamos.

Taller de Pastoral (2)

Las hermanas que participaron en el Taller de Pastoral en la casa de Brasilia nos hacen llegar ecos de su encuentro, que fué muy rico como el de la casa de Otranto. Las imagenes hablan por sí solas. Como en el segundo tuvieron momentos de reflexión y también convivencia.

 

La comunidad de la casa se alegra con la visita de H.Ma. Luisa, no todas pueden participar pero disfrutan de los encuentros fraternos.

 

Taller de Pastoral

Desde el día 25 de Julio hasta el 2 de Agosto, distribuidas en dos grupos varias hermanas de la Provincia junto con un grupo del MOLAVIM participamos del Taller de Pastoral impartido por H. Ma. Luisa García P RMI, Consejera General.

Fueron días muy ricos en el compartir experiencias, ecos y propuestas. Esta fué la dinámica de este taller. El primer día se nos invitó a ver nuestra realidad con los ojos de Jesús y Vicenta María. Esta realidad ya la habíamos constatado en un trabajo previo que se nos envió y en el que detectabamos cuales eran las necesidades que detectábamos en nuestras jóvenes, las ofertas de la comunidad, el modo de llevar adelante la misión y los desafíos.

Los días siguientes trabajamos en la importancia para cada persona de descubrir y profundizar en la dimensión trascendente, vocacional y social de su vida. Y concretamente de nuestra misión de animar a nuestras jóvenes a descubrirlas en sus vidas.

Fueron 4 días de cada grupo en los que compartimos momentos de oración, eucaristías y momentos fraternos además de todas las ricas experiencias  que nos animan a llevar adelante la misión con mayor celo, renovado. Deseamos que todo lo aprendido lo podamos poner en práctica en el próximo curso.

Damos gracias a H. Ma. Luisa por el tiempo que nos ha dedicado, por su entusiasmo y ardor misionero al  compartir estos temas y pedimos al Señor la continúe iluminando en los próximos encuentros con otras hermanas.