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Religiosas de María Inmaculada

GRACIAS DIOS POR LA VIDA Y VOCACIÓN DE HNA. LAURA

99 años se dicen fácil, vivirlos es otra experiencia que Hna Laura con entrega, testimonio y amor a las jóvenes y a la Congregación nos lo comparte en su diario vivir.

Por eso y mucho más, hoy nuestra comunidad de la Ciudad de México se une en acción de gracias por la vida y vocación de Hna Laura Lascurain. La decana de nuestra Provincia América Septentrional.

Dios te siga bendiciendo Hna Laura.

CON FLORES A MARÍA

Les compartimos las reflexiones de un sacerdote español muy cercano a nuestra comunidad de la CDMX que nos pueden ayudar a elevar la mirada en estos momentos dificiles.

En medio del coronavirus, no pueden faltar nuestras “flores a porfía”. Es verdad, que enredadas con espinas. Pero es propio de la Madre saber aunar lo que parece contrario. Nos recuerda el Papa Francisco: “La dinámica que une justicia y ternura, contemplar y caminar hacia los demás, (…) hace de María un modelo eclesial para la evangelización”. El Papa pone, además, en nuestros corazones una súplica, especialmente indicada para nuestro estilo de Iglesia en este momento duro: “Le rogamos que (…) nos ayude, para que la Iglesia llegue a ser una casa para muchos, una madre para todos los pueblos, y haga, así, posible el nacimiento de un mundo nuevo. Es el Resucitado quien nos dice: (…) «Yo hago nuevas todas las cosas» (Ap 21,5). Con María, avanzamos, confiados, hacia esta promesa” (EG, 288): “A mi interior le abrirás sus ventanas”: la promesa que genera confianza.

En mayo que no te falten mis flores,
aunque las traiga cargadas de espinas,
las que empujan a una vida anodina
al florecer solamente dolores.

Como Madre intuirás mis amores,
transmisores de expresión genuina
de lo grande que te tengo mi estima,
porque sabes tocar corazones.

Mira el temor que con fuerza nos hiere
y a lo más hondo del alma se agarra
y los sueños de un mañana detiene.

No permitas que se muera mi alma,
a más quererte déjame que yo atine
y a mi interior le abrirás sus ventanas.

P. Pedro Jaramillo
Parroquia de San Juan de la Cruz (Guatemala

Visita en linea

El pasado 17 de Abril tuvimos la alegria de encontrarnos toda la Provincia a traves de una conferencia en linea con M. Daria y Consejo General. Fue una experiencia única y muy rica ya que cada una fué expresando como estaba viviendo este momento.

Estuvimos dos horas comunicandonos que se pasaron muy rapido. Nos queda el deseo de volver a tener un encuentro como este, el cual aunque fué en linea, nos permitió ver a todas las hermanas, cosa que no podemos cuando nos reunimos en una de las casas.

Damos gracias a M. Daría y a las hermanas que promovieron esta iniciativa.

“camino de nazaret a belén”

En esta ocasión nuestra “FELIZ NAVIDAD” quiere hablar desde la experiencia vivida en Ciudad Ixtepec Oaxaca, compartiendo con nuestros hermanos migrantes en el Albergue “Hermanos en el Camino”.

Cada experiencia habla por si sola. Unida a ella, les enviamos un fuerte abrazo, y nuestra oración, con la petición de que Jesús siga naciendo en tu corazón.

Comunidad Prenoviciado:

Olivia, Jazmín, Victoria, Liliana, Fabiola, Zayra y H. Angeles, rmi

Mi experiencia con mis hermanos migrantes fue muy enriquecedora. Una fe firme y una fortaleza que tienen que los hace único y admirables. Recordar momentos que me unen a ellos, pues yo soy migrante. Convivir con ellos y compartir los alimentos me hizo sentir en familia. Salen de su país con una maleta, una meta fija y no les importa lo que tengan que pasar, su mirada está firme y no hay barreras que los detengan. Han pasado hambre, frío, injusticias y llegan a un lugar en donde los reciben. Ellos agradecen que por lo menos tienen un techo en donde pasar las noches, alimentos y agua para estar limpios, Saben que no estarán por mucho tiempo en el mismo lugar.

Ellos son muy valiosos por el simple hecho de ser humanos.          

Paula Fabiola Luna Zúñiga

Prenovicias y H. Angeles, rmi

Esta experiencia fue de mucho aprendizaje para mí, el darme cuenta que todo lo que tengo es gracia de Dios, que solo por Él estoy donde estoy ahora, que nada es casualidad que todo me lo ha dado Él. El ver reflejado el rostro de un Cristo vivo en cada migrante, cada joven, adulto y hasta personas de la tercera edad que a pesar de su situación le da gracias a Dios porque están vivos, porque tienen un techo y un plato de comida diario. Aprendí de ellos “El ser migrante” que van por el mundo sin nada material y solo siguen su camino con lo que tienen puesto y eso los hace libres para moverse de un país a otro, para caminar, para seguir las vías que creen que los alejaran de la situación donde se encuentran, dejando todo siguen su sueño de poder salir de la esclavitud de la pobreza y la delincuencia que hay en sus países y en sus familias. Aprendí que solo estando aferrada a Dios se puede caminar sin miedo y dar pasos más largos, que sin tener un peso en la bolsa se puede dar una entrega gratuita.

Ellos me ayudaron a recordar muchas cosas de mi vida, buenas y malas pero sobre todo a sanar esas cosas que no estaban muy bien en mí.

Saber que a pesar de las diversas religiones que nos encontrábamos ahí todos creíamos en un Dios de amor que nos ama y que siempre está con nosotros a pesar de las adversidades.

Solo me queda decir Gracias, por todo lo vivido y aprendido, y gracias por las oraciones que hicieron por nosotras. Zayra Lorena Gutiérrez Gutiérrez

En los vagones estacionados del tren “la Bestia”

Esta experiencia vivida ha sido para mí de un profundo significado y aprendizaje. Aun sin saber que era el camino de Nazaret a Belén, el Señor fue preparando mi corazón, le había pedido que me mostrara la libertad, el darme gratuitamente, salir de mi. Él siempre me ha dado lo que necesito en el momento que lo considera pertinente.

A través de las personas con quienes convivimos me mostró la libertad, el viajar ligero, los “migrantes” me enseñaron a sonreír a pesar de las adversidades, aumentar la confianza en mí, a confiar en los demás, ya que ellos sin conocernos nos abrieron sus corazones, sus vidas; a revalorar el poder de una sonrisa, de una palabra, de un gesto, la fe que tienen en Dios es de admirar, que Él los cuida y guía.

Así mismo me enseñó a confiarme de Él, que siempre provee y nos cuida.

Que hay personas que a pesar de no ser católicos, viven el evangelio, con sus gestos, nos dan ejemplo de vida; comparten lo poco que tienen con alegría; el ver su cara de felicidad al dar lo que tienen, llena el corazón.

Solo me queda por decir como lo hacía nuestra Madre fundadora “Demos gracias a Dios por todo”. Sta. Vicenta María

Jazmín Pérez Valdovinos

Compartiendo con migrantes

Para mí fue una experiencia llena de bendiciones donde Jesús estaba y caminaba conmigo, iba con el corazón abierto a vivir cualquier experiencia, a poder entregarme a los demás y saber reconocer las maravillas que ellos me transmitirían.   Al llegar y ver a los niños, jóvenes, personas mayores con una misma ilusión de tener una mejor vida aun cuando tuvieron que dejar todo y vivir muchas situaciones difíciles me sorprendía la fortaleza  y la esperanza que tenían, el valor de aquellas personas de seguir y no rendirse, la FE y la confianza firme que le tenían a DIOS me hizo reflexionar en mi fe y admirarlos cada día por su lucha y por su fortaleza,  me invitaba a no dejar mis metas sino que así como ellos dejar que sea Dios quien me guie para seguir su camino.

Estos días de poder ESTAR, ESCUCHAR y ACOMPAÑAR  aquellas personas que me abrían su corazón para compartir sus vidas, las situaciones en las que vivían y un futuro mejor que querían para su familia, llenaba más mi corazón de fe a Dios, pues sabía que el Señor me daba esa tranquilidad, confianza y luz para que ellos se sintieran cercanos a mí y así poderse sentirse escuchados y comprendidos, cuando me daban las gracias por escucharlos y acompañarlos me sentía completamente bendecida por el Señor pues mi corazón se llenaba de alegría por la luz que nos compartíamos.

El amor que se podía sentir en el albergue aun cuando no eran del mismo País tampoco de la misma Religión me hacía reflexionar como estaba viviendo yo el amor a mis hermanas, a mi familia y a los demás y el preocuparse del uno al otro para poder llegar a su destino. Todo esto fue de mucha enseñanza, conocimientos para cada día seguir, amar, entregar mi vida a Jesús.

Doy gracias a Dios por darme la oportunidad de vivir y compartir esta mi primera experiencia como misiones  a lado de los migrantes, pues ellos han dejado una gran huella en mi corazón donde a pocos días del nacimiento de Jesús  pueda nacer en mi un nuevo corazón humilde, agradecido, lleno de amor, de luz, esperanza y de fe a ÉL.

Liliana Ruiz Morales

En camino y con poco.

Una Experiencia de mucha  esperanza, fe, alegría y entrega  total en el camino de  Nazaret a Belén.

Mi nombre  Victoria Chambi,  les quiero compartir lo vivido en esta experiencia. Desde que nos dio la noticia la hermana Blanca de lo que íbamos a hacer los días anteriores a la navidad  mi corazón por un momento se  puso feliz, pero pasaba los día y se aproximaba el día que teníamos que partir, empecé a sentir mucho miedo hasta quería  decir que no quería ir,  por lo que imaginaba eso me causaban miedo y en mi oración me puse en sus manos del Señor, pidiéndole que Él me sorprenda en este tiempo que  iba salir de mi vida  cotidiana.

Ha sido una  experiencia muy bonita, de muchos detalles que el Señor ha preparado para mí y  para mis hermanas, iniciando por la llegada y ver las habitaciones  en las que nos quedamos, un recibimiento muy diferente a lo que estaba acostumbrada. El primer día las personas no se acercaban, pero cuando pasaba los días ellos ya nos sentían parte de ellos y nos compartía sus vida y su gran fe a pesar de las cosas que vivieron, ellos no perdían su alegría y yo sentía que vivía el momento,  también jugábamos, ellos eran felices y mantenían siempre  su esperanza de  llegar a su destino, con los ojos puestos en ello.

Ellos se apoyan y comparten todo, no se detienen con lo poco que tienen  sino lo dan, se cuidan, se apoyan entre ellos, no importan si son de diferentes países sino que todos son migrantes. En algunos momentos me sentía parte de ellos por ser yo de otro país.

Al ver partir a algunos jóvenes en el tren  me entristecía, “ellos no tienen apegos” como el padre en su homilía decía que “ellos son libres para volar a donde quieren” y tenían lo necesario para poder vivir y algunos no tienen nada, solo la ropa que traen puesta.

También me sorprendió  que solo había cada ocho días  misa y cuando  teníamos la misa  la capilla estaba casi vacía  los migrantes tienen mucha fe,  pero no son católicas eso me ponía muy triste, los momentos que compartí con ellos los diez días para mi ha sido algo único que marco mi ser,  también el  compartir con mis hermanas y con la hermana Ángeles, estar siempre unidas en todo, poder compartir desde el amanecer hasta  anochecer y también echaba de menos a todas las hermanas de la comunidad.

Cuando llegó el momento de regresar a casa  yo ya estaba acostumbrada con los migrantes,  por un momento me sentí triste pero era momento de volver a casa. Al llegar a casa me sentí muy  feliz por el recibimiento de las hermanas, quería llorar de alegría.

Esta experiencia me ayudo a ver otra realidad, ellos los migrantes viven con muchas carencias pero comparten su alegría. Doy gracias a Dios y a cada una de las hermanas RMI que estuvieron conmigo mediante  sus oraciones.   

Gracias Señor

Soy Olivia Hernández Hernández.

Antes de comenzar el camino hacia Belén yo estaba pidiendo por mis hermanos migrantes sin saber que el Señor me regalaría esta experiencia, empezamos a preparar el camino  a través de la oración comunitaria diaria con mi formadora y mis hermanas prenovicias.

Mi  experiencia empezó  desde que salimos de casa, en casa de las hermanas nos prepararon una oración de envió con toda la comunidad. Al salir  solo llevábamos  poca ropa, tres blusas y un pantalón nos fuimos en metro hacia la terminal de autobuses de la Tapo donde tomamos un camión, hicimos 12 horas para llegar a Ciudad Ixtepec, Oaxaca.

Llegamos a la casa de los migrantes. Desde la entrada estaban las personas migrantes portándose muy disponibles y atentos. La hermana nos recibió y nos indicó donde serían nuestros cuartos realmente fue ser una migrante los cuartos estaban vacíos solo las camas. Compartimos los lonches que aun teníamos, realmente fue ver y sentir el gran dolor que sentían cada uno de ellos y pasar por las carencias que viven día a día y eso me llevo a  valorar todos los días  las bendiciones que el Señor me da, me di cuenta que desde pequeña Él siempre ha cuidado de mí.

Durante toda la semana fue compartir con cada uno de ellos las actividades de día a día como comer con ellos, jugar, cocinar, platicar y compartir sus historias,  tuve la oportunidad de compartir estas lindas fechas de adviento, tuvimos pequeñas posadas, compartiendo lo poco que tenían como dulces, piñatas etc. Olvidando un poco sus problemas y el gran dolor que cada uno de ellos lleva cargando muy dentro de sí y abriéndose a Jesús.

Al ver que llegaban los jóvenes o familias ya cansados de tanto caminar y/o viajar en el tren me partía el corazón, y pensar que aún les faltaba un largo camino por recorrer con poco alimento y muy poca vestimenta, algunos sin zapatos. Al  ver que los jóvenes subían al tren yo sentía una gran impotencia y me ponía a pensar que no podía hacer nada para que ellos no tuvieran la necesidad de salir de sus países y estar cerca de sus familias, pero ellos me enseñaron de la fe y la esperanza  por ir tras sus sueños para dar una mejor vida a sus familias,  ver que ellos se llenan de coraje y si algunos no lo tienen, lo sacan de sus entrañas, esto los convierte en guerreros por llegar a Ixtepec, ya que como me compartieron que para ellos ya era una gran meta poder llegar ahí y eso les da mucha más esperanza para poder seguir tras sus metas y objetivos.

Mi motivación es seguir adelante, ya que la experiencia la sentí como una luz que el Señor me dio al compartir momentos con estas personas migrantes y me impulsa para seguir en oración con ellos, ya que también he migrado durante mi vida y creo seguir así, pero siempre con la ayuda de Dios y seguir aprendiendo de este caminar y de mis hermanos migrantes.

“El amor acampó en nosotras”

La experiencia que el Señor Jesús me ha regalado en este tiempo de adviento compartiendo una experiencia de “ser migrante, con los migrantes” ha tocado mi corazón profundamente. Agradezco a Dios el darme su gracia para reconocer su paso en mi vida mediante el regalo de vivir esta experiencia, la disponibilidad de las Prenovicias a preparar el interior con un tiempo extra de oración  a primera hora de la mañana. He valorado profundamente el experimentarme hermana con mis hermanas de comunidad que nos acompañaron con sus oraciones y con muchas RMI que también estuvieron presentes con su oración.

Un corazón agradecido tiene una gran capacidad de vivir en la alegría, en fe, amor y esperanza, esto lo palpe en cada migrante, aún en medio de dificultades y sufrimiento, hay alegría, una sonrisa en su rostro. Tienen una fe muy grande, no hay expresión en la mayoría que no hablen de un “gracias a Dios, primero Dios, Dios por delante, Dios conmigo”. El Amor,  los impulsa y motiva a buscar algo mejor para sus familias, es el motor que los hacer correr cuando se sienten perseguidos, es lo que los sostiene cuando experimentan miedo, también es el Amor el que los lleva a entregar aún la vida buscando “lo mejor”. Esperanza en que hay algo mejor que lo que han vivido y que ellos lo pueden alcanzar “con la ayuda de Dios”. Recuerdo las palabras de Morena una madre joven que decía cuando el tren silbaba “ya voy, ya voy” y esto porque dice que el tren le invita a seguir y llegar a donde quiere, con su silbido.

Ahora el sonido del tren,  el recordar o contemplar unas vías, me llevan a hacer memoria de nombres, rostros, historias concretas de hombres, mujeres, jóvenes y niños que nos abrieron el corazón y compartieron lo que llevan en él. Fue un tiempo de estar para acompañar como RMI, fue un tiempo donde Dios con su gracia fue preparando el pesebre de mi corazón con ternura y donde lo único necesario e indispensable es Él.

Angeles Galván, rmi

Taller de Psicología positiva

CDMX 14-18  de Octubre de 2019

El día lunes 14 de octubre, en la casa de Acordada CDMX, nos hemos encontrado para iniciar el taller de Psicología Positiva, han estado con nosotras dos jóvenes colaboradoras y 12 hermanas, una de ellas es una hermana invitada de la Congregación, Misionera Catequista de los pobres. 

Este taller lo han impartido un grupo de Profesores de la Universidad Pontificia de México y estuvo subvencionado por la Fundacion Sertull A. C. la Mtra. Frida Manola Ayala, el Padre Ricardo Belotti VD y el Sociólogo Alonso Espinoza. Esta semana de formación nos ha ayudado a renovarnos, recordarnos la importancia de los acompañamientos, el saber escuchar de una manera atenta, saber estar con la otra persona, de acogerla como es, tener empatía etc… nos han proporcionado nuevas maneras de llevar un acompañamiento, todo esto para atender mejor a nuestros acompañantes. 

Han sido unos días de compartir profundo, donde no sólo ha sido escuchar y aprender teorías, sino lo más bonito el haber compartido la vida, compartido experiencias. 

Ayer viernes, hemos concluido esta experiencia y estamos agradecidas con el Señor por todo lo vivido y le pedimos su gracia para que nos ayude a seguir haciendo vida todo esto que nos ha regalado, y que todo redunde en bien para nuestras jóvenes y hermanas.

Formación Permanente Superioras

Reunión de formación para superioras. Nuestras hermanas superioras han participado los días 4 al 8 de Noviembre de un curso de Administración, Autoridad y Gobierno facilitado por la Universidad Pontificia de México y la Universidad Continental.
Además por la tarde han tenido reuniones donde han compartido lo recibido en la mañana y algunos temas congregacionales. Damos gracias a Dios y a la Congregación que provee estos espacios de formación y encuentro experiencial.

El curso recibido trató temas como: “Espiritualidad y Carisma de la Autoridad y Gobierno” “Administración de Institutos Religiosos”, “Autoridad y Gobierno de Institutos Religiosos”

Participamos todas las superioras de la Provincia menos Ruby que se acaba de incorporar a su comunidad de Washington DC.

Nos reunimos 42 congregaciones religiosas para recibir este curso.

Gracias Señor, por las nuevas aspirantes

Estamos de fiesta y en acción de gracias a Dios, por la vida y vocación de Lucy Torres, Lupita Montalvo, Estefania Ibarra y Elvia García, quienes iniciaron hoy su etapa de formación como aspirantes.Al finalizar la Eucaristía en la Capilla de nuestra comunidad de Otranto, Guadalajara; hna María Blanca les puso su medallita. Este momento fue muy emotivo tanto para las nuevas aspirantes, como para otras jóvenes que las acompañaron. El Señor sigue llamando a la puerta y esperando respuestas que se atrevan a entregar su vida por el Reino como Religiosa de María Inmaculada.Acompañemos a estas jóvenes con nuestra oración y sigamos diciendo “Demos gracias a Dios por todo”.

Nuevas Aaspirantes acompañadas por hnas María Blanca y Cristina Mora
Bendición de Medallitas
Entrega de medallitas
Aspirantes: Lucy, Elvia, Lupita y Estefanía
Aspirantes y su formadora
Aspirantes de la Provincia América Septentrional
Jóvenes y Hermanas
Alegría por el hoy y por lo que está por venir.